El vicepresidente Pedro Alliana deberá completar el período presidencial hasta 2028 en lugar de Santiago Peña, quien fue destituido de su cargo por “mal desempeño” en sus funciones. El Senado aprobó la condena del mandatario por voto unánime a pesar de la resistencia de la gente en la calle.

Luego de que la Cámara de Senadores resolviera por voto unánime destituir al presidente Santiago Peña bajo la acusación de “mal desempeño” en sus funciones, el Poder Legislativo activó la cláusula de sucesión prevista en la Constitución Nacional y tomó juramento a Pedro Alliana como nuevo presidente del Paraguay.
La sucesión la jefatura de Estado se produjo de forma inmediata a la sentencia del tribunal juzgador parlamentario. “Le pido a Dios que me ilumine, le pido templanza para decidir con serenidad en la hora difícil y no olvidar nunca el primer deber de un gobernante”, aseguró Alliana tras asumir.
“Los paraguayos enseñaron al mundo que esta nación no se rinde”, expresó ante el Congreso y agregó: “El Paraguay que hoy recibimos tiene urgencias que nos obligan a estar en las calles”, afirmó el flamante presidente.
“Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil por el descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos”, remarcó el sucesor de Santiago Peña.
Según el artículo 234 de la Constitución paraguaya establece que el vicepresidente debe asumir automáticamente la Presidencia de la República para completar el período de cinco años iniciado en agosto de 2023.

