La abogada especialista en ciberdelincuencia y nuevas tecnologías aplicadas a la investigación, Silvina Santángelo Carrizo, advirtió sobre el crecimiento de los delitos digitales que tienen como víctimas a niñas, niños y adolescentes, y aseguró que el avance de la inteligencia artificial está generando nuevos riesgos que requieren una mayor concientización de las familias, las instituciones y el sistema judicial.
La referente provincial del OCEDIC (Observatorio de Cibercrimen en Investigaciones Criminales y Evidencia Digital de la Universidad Austral) visitó los estudios de Medios Provincia, donde analizó el impacto de las nuevas tecnologías en la comisión de delitos.
“Estamos más vulnerables que nunca y eso va a seguir pasando. No se trata de demonizar la tecnología, sino de entender que somos vulnerables frente a lo que no conocemos y frente a un avance tecnológico que cambia permanentemente”, afirmó.
Inteligencia artificial y nuevas modalidades delictivas
Santángelo explicó que herramientas de inteligencia artificial permiten hoy clonar voces con apenas unos segundos de audio o generar videos falsos utilizando una simple fotografía.
En ese sentido, advirtió que estas tecnologías no solo son utilizadas para estafas económicas, sino también para cometer delitos mucho más graves vinculados con la explotación y el abuso de menores.

Grooming: un delito que sigue creciendo
La especialista recordó que el grooming consiste en el contacto que una persona establece con un niño, niña o adolescente menor de 18 años mediante plataformas digitales con fines sexuales.
“Muchas veces comienza como grooming, pero luego puede derivar en otros delitos aún más graves”, explicó.
Según detalló, actualmente las investigaciones muestran que los agresores no siempre utilizan identidades falsas, sino que en muchos casos se presentan con su identidad real para generar confianza en las víctimas.
Además, señaló que con la reforma del régimen penal juvenil podrían darse casos de adolescentes procesados por este tipo de delitos.
La preocupación por los “deepfakes” sexuales
Uno de los fenómenos que más preocupa a los especialistas es la utilización de inteligencia artificial para crear imágenes o videos sexuales falsos, conocidos como deepfakes, mediante los cuales se reemplaza el rostro de una persona por el de otra o se generan desnudos inexistentes.
“Hemos tenido casos en La Rioja y también en distintas provincias del país. Muchas veces ocurre entre compañeros de escuela, quienes creen que se trata de una broma sin dimensionar el enorme daño psicológico y emocional que generan”, sostuvo.
La abogada recordó que recientemente se conocieron casos en colegios de Buenos Aires con decenas de adolescentes investigados por este tipo de hechos.
“No es un problema de una escuela, es un problema social”
Santángelo consideró que ocultar estos episodios no contribuye a resolver el problema y remarcó la necesidad de trabajar en la prevención.
“No se trata de esconder estas situaciones. Hay que generar conciencia, realizar jornadas de reflexión y enseñar a los chicos el valor del respeto y las consecuencias legales que pueden tener estas conductas”, expresó.
Asimismo, señaló que la violencia digital contra niños y adolescentes exige una actualización permanente del sistema judicial para interpretar correctamente los nuevos delitos vinculados a las tecnologías.
Dónde denunciar
Ante situaciones de grooming, difusión de material de abuso sexual o cualquier otro ciberdelito que involucre a menores, la especialista recomendó realizar la denuncia directamente en la Fiscalía, en el Juzgado de Violencia de Género o en el organismo de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia.
Finalmente, insistió en que la protección de las infancias frente a los riesgos digitales requiere el compromiso conjunto de las familias, las escuelas, el Estado y la Justicia.
“Las tecnologías cambiaron la forma en que se cometen los delitos. Ahora también debemos cambiar la forma en que los prevenimos y protegemos a nuestras niñas, niños y adolescentes”, concluyó.

