Patricia Bullrich volvió a apuntar contra el kirchnerismo y marcó una diferencia entre Cristina Fernández de Kirchner y su hijo, Máximo Kirchner.

La ministra de Seguridad sostuvo que para ella “tener que ir a San José 1111 es lo de menos”, en referencia al domicilio donde cumple prisión domiciliaria la expresidenta. En ese marco, aseguró que estaría dispuesta incluso a compartir un café con Cristina.
“Me tomaría un café con Cristina, pero no con Máximo”, afirmó Bullrich al referirse a su relación con ambos dirigentes.
Sobre el diputado nacional y referente de La Cámpora, Bullrich fue mucho más crítica. Lo calificó como una persona “cerrada” y sostuvo que es “el guardián de una ideología fracasada”.
De esta manera, la funcionaria nacional volvió a cuestionar al sector más duro del kirchnerismo y planteó una diferenciación entre la expresidenta y su hijo, en medio de la fuerte disputa política que mantiene con el espacio opositor.

