Jorge Giometti, meteorólogo e integrante del SAT, analizó el avance del fenómeno de El Niño y su relación con el cambio climático y los eventos meteorológicos extremos.

El cambio climático y el fortalecimiento del fenómeno de El Niño vuelven a poner el foco en el comportamiento del clima y en la posibilidad de que se registren eventos meteorológicos extremos. En este contexto, Jorge Giometti, meteorólogo e integrante del Sistema de Alerta Temprana (SAT), abordó el escenario climático y los factores que deben seguirse de cerca durante los próximos meses.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, una condición que puede modificar los patrones de circulación atmosférica y alterar las precipitaciones en distintas regiones del planeta.
En Argentina, sus efectos varían según la región y la época del año. En determinadas zonas puede favorecer lluvias por encima de los valores habituales, mientras que en otras el impacto puede ser diferente. Por eso, el seguimiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas resulta fundamental para anticipar posibles escenarios.
A su vez, el cambio climático plantea nuevos desafíos frente a los eventos extremos, como lluvias intensas, inundaciones, olas de calor y períodos de sequía. Si bien estos fenómenos tienen múltiples causas, el calentamiento global puede modificar su frecuencia o intensidad, según el tipo de evento y las condiciones regionales.
En este escenario, la información meteorológica y los sistemas de alerta temprana cumplen un papel central para reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta de las comunidades.
El seguimiento de la evolución de El Niño será clave para conocer sus posibles consecuencias en los próximos meses, especialmente en materia de precipitaciones y fenómenos severos. Las proyecciones deberán actualizarse a medida que se disponga de nuevos datos y pronósticos oficiales.

