La “ola azul” le da a la oposición un resultado que sume al oficialismo en una crisis de cara a los dos últimos años de mandato de Donald Trump.

El presidente Donald Trump sufrió un fuerte revés electoral en las elecciones de medio término de Estados Unidos. Con victorias históricas, los demócratas le arrebataron al Partido Republicano el control del Senado y la Cámara de Representantes y sumieron en una crisis interna al oficialismo de cara a los dos últimos años de mandato del magnate.
“Los demócratas controlarán el Congreso”, titulaba este miércoles CNN. Y es que según las proyecciones, el Partido Demócrata obtiene 54 bancas frente a las 44 que retienen los republicanos en la Cámara alta. Todavía hay dos que restan definir. Con respecto a la Cámara de Representantes, los demócratas obtienen 27 escaños y pasan a tener 231 representantes, frente a los 139 republicanos.
Lo cierto es que la “ola azul” que preveían las encuestas y que temía Trump se concretó anoche y hundió al Partido Republicano en la incertidumbre de cara a la última etapa del mandato de Trump. “Una ‘ola azul’ se convirtió en un descalabro rojo”, dice uno de los análisis del New York Times.
El presidente intentó despegarse del mal desempeño de su partido. “¡Yo no aparecía en la boleta electoral y, si hubiera aparecido, hubiéramos ganado por una victoria aplastante!”, escribió en su red social Truth. Con todo, Trump se había involucrado directamente en la campaña participando de múltiples mítines de campaña y realizando insólitas promesas, como la de otorgar un cheque de 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si su partido retenía el poder en el Congreso.
También dijo que estaba “absolutamente dispuesto” a aceptar el resultado de los comicios y hasta insinuó la posibilidad de alcanzar acuerdos con los demócratas, cuyo control del Congreso se hará efectivo a partir del próximo 3 de enero.
Sin embargo, a través de otro posteo en redes, Trump retomó la amenaza de obstruir el control del Congreso a través de su poder de veto.
En términos electorales, la contienda de este martes anotó derrotas históricas para los republicanos. Estados -como Texas- se tornaron demócratas luego de décadas bajo el control de los colorados. “Trump metió la pata” y “El comienzo del largo adiós de Trump” se titulan otros de los análisis que este miércoles hacían los medios norteamericanos.
En la Argentina, quizás el principal aliado de EEUU en la región, la única figura que se había pronunciado hasta esta mañana era Santiago Caputo, asesor del presidente Javier Milei y con aceitados vínculos con la Casa Blanca.
“En este momento y a esta hora el único dato inobjetable es que festejan el Partido Demócrata, el Kirchnerismo, remanentes de la Coalición Cívica, Rusia, Iran, Hezbolah, y el Partido Comunista Chino”, escribió en su cuenta de X.
Fuente: Filo News

