Sin importar el resultado en las legislativas, el Presidente ya tiene definido cómo quedará configurado el Gobierno después del 26 de octubre.

“La ´clandestinidad´ de Santiago Caputo va a ser un problema tarde o temprano”. Fue hace exactamente un año. Manuel Adorni, entonces, ni sabía que iba a protagonizar el zarpazo al PRO en la ciudad de Buenos Aires, pero ya escuchaba interesado algo que empezaba a inquietar en las conversaciones de palacio.
La derrota en la provincia de Buenos Aires, pero antes los escándalos de $Libra y de las supuestas coimas de los audios de Diego Spagnuolo, bajaron de un ondazo a las Fuerzas del Cielo y las depositaron en la mano del amigo Donald Trump. La Argentina precipicio y en el puño nortearmericano. Gracias a los oficios del asesor que maneja el joystick todopoderoso desde el Salón Martín Fierro, hay una reversión de la obra de José Hernández: “Los Estados sean Unidos, esa es la ley primera”.
Sea una victoria rasante o una derrota, el Gobierno será otro después del 26 de octubre. Ya no es una exigencia de Mauricio Macri, ni de los gobernadores, los Estados Unidos intervienen en la política, además de en el mercado cambiario.
El monitoreo político de los EE.UU. es permanente
Para muestra, el último tuit del secretario del Tesoro Scott Bessent: “El Tesoro compró pesos en el mercado de swaps de Blue Chips y en el mercado al contado. Se mantiene en estrecha comunicación con el equipo económico argentino mientras trabaja para que Argentina vuelva a ser grande. Tenemos la capacidad de actuar con flexibilidad y contundencia para estabilizar a Argentina”.
La historia del mundo del siglo XX es la historia de los EE.UU. El tuit del Gordo Dan, en la noche del 7 de septiembre, ahora cobra otro sentido. “DT ordene YA el equipo Acá seguiremos bancando HASTA EL FINALPero ordene YA el equipo. Ordene el equipo y VENCEREMOS”. ¿DT era Donald Trump?
En un despliegue de maldad insolente, como dice el tango, Santiago Caputo enfrentó a Guillermo Francos. El jefe de Gabinete respondió con un ataque defensivo: “Hay algunos que asesoran y no tienen responsabilidades”. El consultor exhibió las gestiones con el asesor trumpista Barry Bennett y alardeó ser el cerebro detrás de una vida más a la ley de DNU.
Fuente: TN

