La situación generó conmoción entre los vecinos, luego de que una mujer y su hijo pasaran la noche en la calle tras ser desalojados por su pareja. Ambos estudian y, sin un lugar donde quedarse, debieron dormir en la vereda.

Tras conocerse el caso, varios riojanos se solidarizaron y se comunicaron para ofrecer ayuda. Algunas personas incluso pusieron a disposición sus hogares para que puedan pasar la noche hasta encontrar una solución más estable.
La mujer agradeció el acompañamiento de los vecinos, quienes le acercaron comida caliente, un plato de sopa y contención en medio del difícil momento que atraviesa junto a su hijo.

