El productor yerbatero y presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte Conexión, Julio Petterson, expresó su profunda preocupación por la crisis que atraviesa el sector yerbatero en Misiones y aseguró que miles de trabajadores y jóvenes productores están emigrando hacia Brasil en busca de mejores oportunidades laborales.
En diálogo con Medios Provincia, Petterson sostuvo que la situación actual es una de las más difíciles de los últimos años y afirmó que ya se registró la salida de más de 8.000 trabajadores rurales hacia el país vecino. Según explicó, los salarios que se ofrecen en Brasil son ampliamente superiores a los que pueden pagar los productores argentinos.
“Brasil paga entre 70.000 y 90.000 pesos por día, además de alojamiento y comidas. Nosotros, con mucho esfuerzo, podemos llegar a pagar alrededor de 30.000 pesos. Es imposible competir en esas condiciones”, señaló.
El dirigente yerbatero remarcó que el problema se agravó tras la desregulación de parte de las funciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), organismo que intervenía en la fijación de precios para proteger a los pequeños productores.
Petterson indicó que actualmente el costo de producción del kilo de hoja verde ronda los 515 pesos, mientras que los productores reciben entre 250 y 280 pesos por kilo. “Estamos trabajando a pérdida. Ya no hablamos de sobrevivir, estamos tratando de alargar la agonía”, manifestó.
Asimismo, cuestionó que mientras el precio de la yerba mate aumentó considerablemente en las góndolas, los productores continúan percibiendo valores insuficientes para sostener la actividad. En ese sentido, denunció que la rentabilidad quedó concentrada en los grandes actores de la cadena productiva.
El referente explicó que la crisis no solo afecta a los trabajadores rurales, sino también a las familias productoras, muchas de las cuales se ven obligadas a vender tierras para afrontar gastos cotidianos o sostener los estudios de sus hijos.
“Somos cerca de 50.000 familias que vivimos de esta actividad. Hoy estamos padeciendo una situación muy dolorosa. Muchos jóvenes están dejando el campo y se van a Brasil porque no encuentran futuro en nuestras colonias”, expresó.
Desde la localidad misionera de Comandante Andresito, ubicada en la frontera con Brasil, Petterson advirtió además sobre el impacto económico que la crisis está generando en las comunidades del interior. Según relató, numerosos comercios han cerrado sus puertas debido a la caída de la actividad y el consumo.
Finalmente, alertó sobre un proceso de concentración de tierras en manos de grandes empresas y consideró que la situación actual pone en riesgo la continuidad de miles de pequeños productores yerbateros de la región.
“Lo más doloroso es ver cómo familias enteras abandonan una actividad que lleva generaciones. No estamos hablando de números, estamos hablando de personas, de trabajo y de arraigo”, concluyó.

