El nutricionista César Nieto advirtió sobre los riesgos de las dietas restrictivas, la eliminación de alimentos y el consumo de suplementos sin indicación. Sostuvo que la alimentación debe adaptarse a cada persona.

Las dietas de moda, el ayuno intermitente, los suplementos y la eliminación de determinados alimentos son algunas de las prácticas que generan dudas al momento de intentar llevar una vida saludable. Frente a estas tendencias, el licenciado en Nutrición César Nieto planteó que una alimentación adecuada no debe responder a recetas universales, sino a las necesidades de cada persona.
Durante una entrevista en el programa Nuestra Salud, de Medios Provincia, el especialista explicó que los requerimientos nutricionales cambian según la edad, el estado de salud, la actividad física y los objetivos individuales. En ese sentido, advirtió que una dieta aparentemente saludable puede resultar insuficiente si no contempla todos los nutrientes que necesita el organismo.
“Una alimentación saludable es muy ambigua”, señaló Nieto al explicar que no alcanza con elegir alimentos considerados sanos, sino que también es necesario evaluar las cantidades, las combinaciones y las necesidades de cada individuo.
Uno de los principales errores que identificó el nutricionista es comenzar a eliminar alimentos o grupos completos de la dieta por considerar que son perjudiciales.
Como ejemplos, mencionó la restricción de hidratos de carbono, proteínas y preparaciones tradicionales, además de las prácticas de ayuno que se popularizan en redes sociales.
Nieto sostuvo que ningún alimento debe considerarse perjudicial de manera generalizada, ya que su consumo depende de las características y condiciones de salud de cada persona. En determinados casos, como la hipertensión o la diabetes, pueden existir indicaciones específicas que requieren ajustar la alimentación.
“Sal es un monstruo para el que tiene hipertensión, el azúcar, los hidratos es un monstruo para el que tiene diabetes y así cada alimento es malo para cada patología determinada, pero si yo no tengo esa patología, ¿por qué voy a sacar ese alimento?”, planteó.
El especialista también cuestionó las dietas excesivamente restrictivas que buscan resultados rápidos, como bajar de peso en poco tiempo, y advirtió que pueden provocar falta de energía, mareos y dificultades para realizar las actividades cotidianas.
Suplementos y pastillas: una advertencia sobre las modas
Nieto también expresó su preocupación por el crecimiento del consumo de suplementos y productos que prometen resultados rápidos.
Según explicó, algunas personas llegan al consultorio buscando directamente un suplemento, sin evaluar previamente si realmente lo necesitan o si existe alguna deficiencia nutricional.
El nutricionista señaló que hay situaciones médicas en las que estos productos son necesarios, pero remarcó que su utilización debe responder a una indicación adecuada.
También advirtió sobre la automedicación con fármacos destinados a modificar los niveles de glucosa en sangre para bajar de peso y pidió tener precaución con estas prácticas.
En su análisis, insistió en que las decisiones alimentarias no deben basarse exclusivamente en publicaciones de internet, recomendaciones de conocidos o tendencias que se vuelven populares durante un período determinado.
“No llevarse por las modas, no sacar alimentos, tener en cuenta que el alimento es un medio, no un fin”, resumió como mensaje central.

¿Es necesario dejar de comer hidratos de carbono?
El especialista también se refirió a los hidratos de carbono, un grupo de nutrientes que suele ser restringido en distintas dietas para adelgazar.
Nieto explicó que cumplen funciones importantes en el organismo y destacó su aporte energético para el cerebro y para quienes realizan actividad física.
Sin embargo, aclaró que esto no significa que deban consumirse en exceso ni que puedan reemplazar a los demás grupos alimentarios.
La clave, según sostuvo, es mantener una alimentación variada, que incluya frutas, verduras, proteínas e hidratos de carbono, en proporciones adaptadas a las necesidades individuales.
Además, remarcó que las personas con mayor gasto energético pueden necesitar una ingesta superior a la de quienes realizan menos actividad física. Por ese motivo, señaló que dos personas de características físicas similares pueden requerir planes alimentarios diferentes.
Durante la entrevista, Nieto destacó la relación entre la alimentación y el funcionamiento cognitivo. Explicó que disponer de energía suficiente es importante para mantener la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento durante las actividades diarias.
En ese marco, se refirió especialmente al desayuno y sostuvo que comer antes de iniciar tareas que demandan un esfuerzo intelectual puede ser importante para algunas personas.
También advirtió sobre las restricciones alimentarias que generan falta de energía y pueden dificultar el desempeño escolar, laboral o deportivo.
No obstante, aclaró que los horarios de las comidas y las necesidades nutricionales dependen de cada persona, sus actividades y sus características particulares.
Nieto señaló que la alimentación debe complementarse con actividad física y una adecuada gestión del estrés. Para el especialista, estos factores forman parte de un estilo de vida que puede contribuir al cuidado de la salud.
En ese sentido, planteó que el objetivo no debería ser únicamente reducir calorías, sino construir hábitos sostenibles que permitan mantener un buen estado físico, disfrutar de las actividades cotidianas y responder a las demandas del organismo.
También destacó que las necesidades nutricionales cambian a lo largo de la vida y que nutrientes como el calcio siguen siendo importantes durante la adultez y la vejez.
Al cerrar la entrevista, el nutricionista insistió en que no existe una dieta única que funcione de la misma manera para todos. La edad, la contextura física, el peso, la actividad y el estado de salud son algunos de los factores que deben considerarse al momento de planificar la alimentación.
Como recomendación general, destacó la importancia de incorporar frutas, verduras, proteínas e hidratos de carbono, sin eliminar alimentos por seguir una moda y sin recurrir a restricciones extremas.
